España estrena su gran máquina de rayos X

Zapatero y Montilla inauguran el sincrotrón Alba de Barcelona, la fuente de rayos X más potente del país
España entrará mañana en el club de países con acelerador de partículas propio. Será el sincrotrón Alba, en Cerdanyola del Vallès (Barcelona), que generará rayos X más luminosos que el Sol, capaces de mostrar a los científicos la composición atómica de casi cualquier cosa. Será el microscopio más grande y preciso de España, y uno de los más potentes de Europa.
“Servirá para la biología, la física, la química, los materiales; servirá, en fin, para todo menos para disciplinas como la matemática teórica, en las que sólo se necesita un lápiz y un papel”, explica a Público Joan Bordas, director del Alba. La inauguración oficial de mañana, presidida por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el de la Generalitat, José Montilla, pone fin a casi 20 años de gestación del proyecto.
El Alba recibirá unos 2.000 investigadores cada año
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“Durante muchos años, los políticos nos dijeron que el sincrotrón no se haría nunca”, recuerda Ramón Pascual, presidente del Alba y del consorcio que lo gestiona, y principal impulsor del proyecto. Tras la inauguración de mañana, el sincrotrón comenzará “una puesta a punto” a finales de año yestará abierto a los primeros grupos de investigación a mediados de 2011, explica Pascual. Comenzará con sólo siete líneas experimentales de las 30 que espera alojar cuando funcione a pleno rendimiento, en 2013. El Alba recibirá 2.000 investigadores españoles y extranjeros al año, según Bordas.
La tecnología
El Alba comenzará el año próximo con sólo siete de sus 30 líneas. En 2012 tiene previsto abrir sólo otras dos, porque, por ahora, no hay dinero para más. Después tendrá que acelerar si quiere ser rentable, pues el coste de mantenerlo encendido es el mismo con nueve líneas que con 30.
El Alba comenzará el año próximo con sólo siete de sus 30 líneas
En el sincrotrón se trabajará a destajo. Funcionará las 24 horas y sólo habrá dos parones en Navidad y verano, cuando hay más demanda eléctrica y los precios son más altos. Para ser rentable tendrá que abrir unas 5.000 de las 8.000 horas que tiene el año, señala Bordas. Habrá tres turnos de ocho horas al día. Algunos grupos tardarán sólo cinco minutos, por ejemplo, para medir una magnitud concreta. Otros realizarán experimentos durante meses, añade Bordas. Por ahora, el Alba atenderá sólo a grupos de instituciones públicas, que serán las que paguen por usar el sincrotrón. Las empresas privadas también pueden comprar luz, a unos 3.000 euros por cada turno de ocho horas, señala Bordas.
El Gobierno y la Generalitat de Catalunya han pagado a medias los 201 millones de euros que ha costado el sincrotrón. Tendrá unos gastos anuales de unos 15 millones de euros. A cambio se cerrará a mediados de 2011 una de las dos líneas de luz que ambas instituciones financiaban en el ESRF para facilitar el acceso a los investigadores españoles. La línea, BM16, se abrió en 2003 y está obsoleta. El Alba tendrá una línea equivalente y “a todos los que trabajan en la BM16 se les ha ofrecido un puesto en Alba”, explican fuentes del Ministerio de Ciencia. La Asociación Usuarios de Sincrotrón de España (AUSE) está de acuerdo con la decisión, pero exige que se mantenga abierta la BM16 hasta que todos sus usuarios tengan cabida en el Alba, lo que podría retrasarse más allá de 2011. “Por ahora el Ministerio [de Ciencia] no nos ha dado una respuesta oficial porque están a la espera de ver cómo funciona Alba”, comenta María Dávila, presidenta de la AUSE.
La tecnología sincrotrón se basa en acelerar electrones hasta que alcanzan casi la velocidad de la luz. Su brillo atraviesa la materia sin alterarla, y permite a los científicos llegar hasta donde no podían antes. “Para entender algo hay que verlo, y para verlo, necesitas iluminarlo”, comenta Bordas. “La longitud de onda de la luz del sincrotrón es tan corta que nos permite ver a nivel del átomo y de la molécula”, añade.
Este acelerador es muy diferente al LHC de Ginebra, cuyo objetivo es adentrarse más aún en la materia para descubrir sus partículas más elementales. Para ello tiene una potencia miles de veces superior a la del Alba. Sin embargo, la luminosidad de este es superior a la de los rayos del LHC, explica Bordas.
El instrumento acelera electrones hasta casi la velocidad de la luz
Tras Reino Unido y Francia
España entra algo tarde en el club del sincrotrón. Otros países europeos, como Suiza, Alemania, Reino Unido o Francia, los usan desde hace varias décadas. Hasta ahora, los investigadores españoles que necesitaban usar este tipo de luz iban a otros países con instalación propia o acudían al European Synchroton Radiation Facility (ESRF) de Grenoble, un aparato financiado por España, otros 18 países europeos e Israel. Dentro de la división nacional de los sincrotrones están las instalaciones más pequeñas costeadas por un solo país. En esta categoría, el Alba será el tercero de Europa tras el Diamond de Reino Unido y el Soleil de Francia, según Bordas.
El caparazón de Alba esconde un circuito en el que se aceleran en tres pasos los millones de electrones necesarios para crear su luz de rayos X. Una vez impulsados al 99,999% de la velocidad de la luz gracias a potentes campos magnéticos, las partículas entran a un anillo de almacenamiento de 250 metros de perímetro. En torno a él hay salidas en línea recta. Son las líneas de luz, donde el haz sale del anillo y atraviesa por fin la muestra que se desea estudiar. Puede tratarse de un virus del que se quiere encontrar un punto débil, un nuevo híbrido entre metal y materia orgánica diseñado para detectar gases o un retablo gótico del siglo XV en el que se quiere analizar la composición exacta de los pigmentos sin dañarlos. En una habitación contigua están los investigadores, que analizan los resultados usando ordenadores en lugar de lentes, como en un microscopio convencional.
El Alba comenzará el año próximo con sólo siete de sus 30 líneas. En 2012 tiene previsto abrir sólo otras dos, porque, por ahora, no hay dinero para más. Después tendrá que acelerar si quiere ser rentable, pues el coste de mantenerlo encendido es el mismo con nueve líneas que con 30.
El Alba comenzará el año próximo con sólo siete de sus 30 líneas
En el sincrotrón se trabajará a destajo. Funcionará las 24 horas y sólo habrá dos parones en Navidad y verano, cuando hay más demanda eléctrica y los precios son más altos. Para ser rentable tendrá que abrir unas 5.000 de las 8.000 horas que tiene el año, señala Bordas. Habrá tres turnos de ocho horas al día. Algunos grupos tardarán sólo cinco minutos, por ejemplo, para medir una magnitud concreta. Otros realizarán experimentos durante meses, añade Bordas. Por ahora, el Alba atenderá sólo a grupos de instituciones públicas, que serán las que paguen por usar el sincrotrón. Las empresas privadas también pueden comprar luz, a unos 3.000 euros por cada turno de ocho horas, señala Bordas.
El Gobierno y la Generalitat de Catalunya han pagado a medias los 201 millones de euros que ha costado el sincrotrón. Tendrá unos gastos anuales de unos 15 millones de euros. A cambio se cerrará a mediados de 2011 una de las dos líneas de luz que ambas instituciones financiaban en el ESRF para facilitar el acceso a los investigadores españoles. La línea, BM16, se abrió en 2003 y está obsoleta. El Alba tendrá una línea equivalente y “a todos los que trabajan en la BM16 se les ha ofrecido un puesto en Alba”, explican fuentes del Ministerio de Ciencia. La Asociación Usuarios de Sincrotrón de España (AUSE) está de acuerdo con la decisión, pero exige que se mantenga abierta la BM16 hasta que todos sus usuarios tengan cabida en el Alba, lo que podría retrasarse más allá de 2011. “Por ahora el Ministerio [de Ciencia] no nos ha dado una respuesta oficial porque están a la espera de ver cómo funciona Alba”, comenta María Dávila, presidenta de la AUSE.
Los científicos utilizarán dentro de un año el sincrotrón de Barcelona
Los científicos empezarán a utilizar dentro de un año el nuevo sincrotrón Alba inaugurado hoy en Barcelona y que, tras las pruebas ya realizadas con éxito de los sistemas principales, exigirá todavía varios meses de puesta a punto. Es la mayor instalación científica construida en España, ha destacado el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, en el acto oficial, acompañado del Presidente de la Generalitat, José Montilla y la Ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia.
El sincrotrón proporciona haces finísimos de rayos X que permiten a los investigadores, ver la estructura atómica y molecular de muestras de muchos tipos, por ejemplo proteínas, virus, microchips o agentes contaminantes. Biología, química, ciencia de materiales, nanotecnología o diseño de fármacos son las áreas habituales en las que miles de científicos en todo el mundo aplican las ventajas que la luz sincrotrón ofrece para hacer experimentos. Existen en el mundo unas 40 instalaciones de este tipo, la mitad en Europa, pero en España no había ninguna todavía.
Zapatero y Montilla han inaugurado ahora un gran laboratorio cuatro años después de que ellos mismos celebraran el inicio de las obras. El Alba, construído en Cerdanyola del Vallès, junto a la Universidad Autónoma de Barcelona, ha costado 201 millones de euros financiados, al 50%, por el Gobierno central y la Generalitat. “Con un proyecto como este se dejan atrás páginas y páginas de historia de España de espaldas a la ciencia, de ese ‘que inventen ellos”, ha señalado Zapatero. Montilla, por su parte, ha señalado: “Alba confirma nuestra apuesta por la investigación como motor de la economía”.
La inauguración del sincrotrón coincide con la celebración de la Conferencia Europea de Infraestructuras de Investigación (ECRI en sus siglas en inglés) que se celebra este año en Barcelona, durante la presidencia española de la UE.
“Nos abre una buena ventana al futuro, un buen ejemplo de para qué sirven los impuestos que pagan los ciudadanos, invertidos inteligentemente y que revierten en la sociedad, en el futuro, en la calidad de vida”, agregó el jefe del Ejecutivo, al tiempo que calificó la infraestructura de “una buena muestra” de inversión pública “eficaz”.
Además, aseguró que el acelerador “ensanchará” la Ciencia española, dejará atrás páginas de historia y ofrecerá a las empresas el “mejor instrumento” para crear Innovación y superar el “gap español” entre la inversión en investigación privada y pública.
“Hoy hemos dado un nuevo paso muy importante en la I+D+i, con la capacidad de Cataluña para impulsar la puesta en marcha de ALBA. Supone un intenso trabajo de colaboración, pero como su nombre indica, no es un final sino un comienzo que queremos brillante, luminoso y para más actividades innovadoras. Hemos abierto un camino para científicos, investigadores de España. Hoy celebramos una doble inauguración: este laboratorio y un futuro que se ensancha con ellos”, añadió Zapatero.
En esta línea, indicó que ALBA permitirá dar al sistema científico “un salto cualitativo hacia delante” y destacó que su puesta en marcha se ha producido en un momento “muy oportuno y significativo” para la ciencia española, tras la presentación este mes del anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, el de Ciencia, Tecnología e Innovación, así como la sexta Conferencia Europea de Grandes Infraestructuras (ECRI, por sus siglas en inglés), que tendrá lugar en Barcelona durante mañana martes y el próximo miércoles.
ATRACCIÓN DE ‘CEREBROS’ EXTRANJEROS
De esta forma, indicó que con la inauguración del Sincrotrón España tiene una mayor presencia en el mapa de infraestructuras científicas europeas (ESFRI, por sus siglas en inglés) y que permitirá la atracción de científicos internacionales. “España cuenta con seis investigadores y medio por cada mil personas y se sitúa por encima de la media europea, que está en seis investigadores por cada mil personas”, puntualizó.
‘ALBA’ es el nombre del Laboratorio de Luz de Sincrotrón cuya puesta en marcha se hará progresivamente a lo largo de 2010. Esta instalación científica funciona como un microscopio gigantesco capaz de descubrir los secretos de átomos y moléculas, la estructura de las proteínas, “el gran reto después del descubrimiento del genoma humano”, indicó el presidente de la Comisión Ejecutiva del Consorcio para la Construcción, Equipamiento, y Explotación del Laboratorio de Luz del Sincrotrón (CELLS), Ramón Pascual.
Dentro de los aceleradores de partículas, el Sincrotrón es de tipo circular, como el Gran Colisionador de Hadrones o LHC, aunque de menor tamaño, donde en un cañón de electrones se inyecta un haz inicial que se acelera hasta la velocidad de la luz . Una vez acelerados, los electrones se inyectan en un anillo de almacenaje. Allí circulan durante horas con una energía que se mantiene constante mediante cavidades de radiofrecuencia. Cuando los electrones que circulan por el anillo describen una curva, emiten luz de gran intensidad, a longitudes de onda que van de aquello visible a los ‘rayos X’. Esta luz es muy focalizada, polarizada y se emite en forma de pulsaciones, como el flash de una máquina fotográfica.
BIOLOGÍA, MEDICINA Y MEDIO AMBIENTE
La radiación emitida, o luz de sincrotrón, se direcciona hacia las estaciones de trabajo donde los usuarios la podrán utilizar para sus investigaciones. Las aplicaciones de mayor impacto tienen lugar en: Biología molecular, para estudiar las proteínas y los virus y ayudar a diseñar nuevos fármacos; terapia médica, los ‘rayos X’ que emite un sincrotrón pueden tener aplicaciones en la imagen médica y en determinadas terapias; ciencias ambientales, para determinar la estructura de los contaminantes; ciencias de los materiales, para estudiar sus propiedades.
En Europa hay cerca de 20 sincrotrones, pero ALBA será el único situado en el sur de la línea París-Trieste (excluyendo la fuente europea de Grenoble). En concreto, los 201 millones de euros que cuesta están cofinanciados por la Generalitat de Cataluña y el Gobierno central.
Igualmente, Pascual, señaló la importancia de tener una instalación propia para no depender de otros países, y se mostró convencido de que mejorará la calidad de la investigación en España. En concreto, contará con cerca de 140 investigadores en plantilla.
También destacó que el sector privado “tendrá que ponerse las pilas” y apostar por investigaciones “punteras” para sacarle provecho a la infraestructura, al tiempo que apuntó que dos empresas ya se han interesado en los servicios del ALBA, una iniciativa arqueológica-ambiental y la otra farmacéutica.
Asimismo, priorizó la calidad de las investigaciones a la cantidad, y consideró “poco probable” que se lleguen a abrir las 33 líneas potenciales del ALBA, ya que, según indicó, poner en marcha una línea cuesta unos cinco millones de euros.












